En la región de Karagandá, en el centro de Kazajistán, se descubrió un importante yacimiento de tierras raras con reservas estimadas que podrían alcanzar los 20 millones de toneladas, lo que ubicaría al país euroasiático entre los tres mayores poseedores de estos minerales estratégicos a nivel global.
De acuerdo con el Ministerio de Industria y Construcción kazajo, las estimaciones preliminares identificaron 935.400 toneladas de cerio, lantano, neodimio e itrio, minerales esenciales para la producción de teléfonos inteligentes, cámaras digitales, discos duros, energías renovables y electromovilidad.
Cautela entre los expertos
Aunque el hallazgo fue presentado como un hito, especialistas advirtieron que todavía es temprano para considerarlo un yacimiento consolidado. Georgiy Freiman, de la Asociación de Expertos Mineros Independientes, sostuvo que falta avanzar en estudios de hidrogeología, geomecánica, viabilidad económica y condiciones de extracción.
“El anuncio es relevante, pero sin un modelo económico sólido sigue siendo especulación”, explicó Freiman.
Contexto geopolítico
La noticia se conoció en vísperas de la Cumbre UE-Asia Central en Uzbekistán, donde la Unión Europea confirmó su intención de reforzar la cooperación con Kazajistán a través de una nueva hoja de ruta 2025-2026, que incluye apoyo en exploración geológica, innovación e investigación.
La embajadora de la UE en Kazajistán, Aleška Simkić, afirmó que el anuncio “posicionó al país en el mapa de la UE en materia de materias primas estratégicas”, aunque reconoció que aún existen desafíos para su explotación.
Relevancia estratégica
Si se confirma el volumen de reservas estimado, Kazajistán se consolidaría como un actor central en el suministro global de tierras raras, junto con China y Estados Unidos, en un contexto de creciente demanda internacional por estos minerales claves para la transición energética y tecnológica.
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