El gigante minero Veladero ha tomado una decisión histórica que promete cambiar el entramado productivo del norte sanjuanino. Por primera vez en una década y media, la mina de oro más grande del país cambió su proveedor de servicios críticos (cocina y hotelería), eligiendo a la firma argentina JSC Soluciones Integrales por sobre la multinacional Aramark.
La clave del contrato, que tendrá una vigencia de 5 años, no estuvo solo en la eficiencia operativa, sino en el impacto social. La nueva operadora llega con un compromiso firme: que el 90% de su mano de obra sea de Jáchal e Iglesia, alcanzando el 98% con el resto de la provincia.
Para los jachalleros, el punto más alto del anuncio es la recuperación del ex Matadero municipal. Tras años de abandono y proyectos fallidos, JSC confirmó una inversión propia para su puesta en valor y equipamiento.
- El Proyecto: Se transformará en un centro industrial para procesar alimentos y coordinar la logística del servicio de catering de la mina.
- Impacto: Funcionará como un puente para que los productores locales puedan vender su oferta de forma directa, fortaleciendo el comercio regional y generando nuevos empleos en el departamento.
Compras locales y apoyo a la educación
La estrategia de JSC contempla que el 60% de los insumos provengan de proveedores de la zona. Para 2026, ya se firmaron cartas de intención con más de 20 emprendedores comunitarios. Pero el plan va más allá de lo comercial:
- Inversión Educativa: La empresa anunció mejoras de infraestructura en instituciones clave, como la Escuela Agrotécnica Cornelio Saavedra.
- Pasantías: Se firmaron convenios con el municipio para cursos de capacitación y programas de formación laboral para jóvenes jachalleros.
Alineada con las nuevas exigencias globales, la firma trabajará bajo el concepto de economía circular. Ya existen acuerdos con empresas sanjuaninas, como Bosque Urbano, para el reciclaje de plásticos y la reutilización de materiales generados en el campamento minero.
Desde Veladero, la gerenta Analía García destacó que se buscó una propuesta que potencie el desarrollo de la comunidad. Con este cambio, Jáchal recupera un espacio físico histórico y se integra de manera más profunda a la cadena de valor del oro, asegurando que el beneficio de la minería se sienta con más fuerza en las mesas y los comercios del departamento.





















