Barrick Mining designó a Mark Hill como presidente y CEO interino tras la sorpresiva dimisión de Mark Bristow, quien condujo a la minera canadiense durante casi siete años, tras la fusión con Randgold Resources en 2019.
La salida de Bristow, anunciada este lunes, generó impacto en el mercado internacional, dado que el ejecutivo había manifestado en mayo su intención de permanecer hasta 2028 para supervisar el desarrollo de Reko Diq, el emblemático proyecto de cobre y oro en Pakistán.
Un liderazgo inesperadamente interrumpido
Durante su gestión, Bristow lideró la integración con Randgold, redujo la deuda de la compañía y buscó reposicionar a Barrick en la primera línea de la minería global. Sin embargo, analistas de Citi advirtieron:
“Una cuestión es si esto conducirá a cambios más profundos en Barrick. Un nuevo CEO podría traer una estrategia diferente en Malí, en Reko Diq o para la cartera global”.
Hill asume de inmediato
El directorio de Barrick informó que Mark Hill, actual director de operaciones, asumirá como CEO interino mientras se desarrolla la búsqueda de un reemplazo permanente con apoyo de la consultora Egon Zehnder.
La transición se produce en un contexto donde el rendimiento bursátil de Barrick ha quedado rezagado frente a sus competidores: desde 2020 sus acciones crecieron un 37%, frente al 110% registrado por Agnico Eagle, pese a un escenario favorable con el oro en precios récord.
Desafíos clave para la compañía
El sucesor de Bristow enfrentará tres frentes críticos:
- Malí: disputa con el gobierno militar por presuntos impagos fiscales, que obligó a Barrick a dar de baja US$ 1.000 millones en sus libros.
- Nevada: avance del proyecto Fourmile y su integración con Nevada Gold Mines, la joint venture con Newmont.
- Pakistán: desarrollo de Reko Diq, considerado uno de los proyectos de cobre y oro más relevantes del mundo.
Escenario de incertidumbre
La última aparición pública de Bristow fue en la Denver Gold Conference, donde presentó planes de inversión ante accionistas. Su partida deja abierta la incógnita sobre el rumbo estratégico de Barrick en un contexto de alta volatilidad para la industria minera y creciente presión por resultados en proyectos clave.





















